
¿Quién se imagina estar dentro de una casa de brincos diseñada a la manera del icónico museo Guggenheim de Bilbao y tener la libertad de expresarte escribiendo mensajes, dibujando o marcando sus paredes con “magic markers”? Pues yo no me lo hubiese imaginado hasta ver el GuggenSITO, el museo inflable diseñado por el artista y curador mexicano Eder Castillo quien se encuentra en Puerto Rico llevando este proyecto de forma gratuita a petición del público hasta julio de 2013.
Tuvimos la oportunidad de ver el GuggenSITO el fin de semana pasado en San Juan y nos fascinó por su forma y sus dimensiones así como por el
concepto del artista al desarrollar esta pieza. Además de ser la mamá de Mariana y Guillermo Andrés y ser la esposa de José, trabajo hace quince años como curadora de arte en el ámbito de los museos. Como profesional de museo debo admitir que uno de los retos de los museos de arte es romper con los prejuicios sobre su función y quiénes son sus públicos. A los museos de arte tradicionalmente se les ha señalado como espacios dirigidos a un público elite cuyas agendas no tienden a identificarse con las necesidades sociales y aspiraciones de la masa. No es una percepción general que los museos sean espacios de entretenimiento para visitar con regularidad como se visita un cine o un estadio para espectáculos. A pesar de que en Puerto Rico tenemos museos públicos la gente no los conoce ni los visita como lo hace con los parques o los sitios naturales. Hasta tanto el propio museo de arte no reevalúe sus estrategias para atraer a todo tipo de público, de todas las clases sociales de manera consistente y permanente y el público reciba la educación sobre su verdadera función, contamos con la visión de artistas como Eder Castillo para romper con estos esquemas.

El GuggenSITO es una estructura que retoma la forma de un hito de los museos construido en las postrimerías del siglo XX y la subvierte a la experiencia de una casa de brincos. De la monumentalidad y dureza de un edificio como el Guggenheim de Bilbao en España, la experiencia del Museo se cambia a la de una estructura blanda y acogedora de un inflable para niños. El artista no sólo crea una escultura penetrable e interactiva sino que de manera jocosa señala que la verdadera función de un museo debiera ser precisamente abrirse a los espacios y las comunidades de mayor relevancia en sus entornos. Que los mensajes del Museo de arte a través de sus exposiciones y sus políticas de acceso conviertan las experiencias artísticas en acciones democráticas y en equidad social.
¿Y qué convierte esta “casa de brincos” en un museo? Aparte de ser un espacio arquitectónico-escultórico con una función específica, el GuggenSITO, con su interminable enjambre de mensajes, dibujos y escritos en sus paredes, dejados como huella de sus visitantes, se convierte también en un lugar para el escudriñamiento y la mirada curiosa. Dentro o fuera de él nos podemos detener a leer los mensajes de niños y adultos de los diversos lugares a los que ha viajado. Por los pasados dos años estuvo viajando por comunidades de México y desde abril de este año ha comenzado su ruta en Puerto Rico. Así que el GuggenSITO también es portador de formas de comunicación que entran en el terreno de la antropología social y la expresión cultural.

Mariana y Guillermo gozaron en el GuggenSITO y dejaron sus dibujos en las paredes externas del Museo inflable que se presentó por primera vez en México en marzo de 2011. El GuggenSITO llegó a la isla gracias al patrocinio de varias entidades de México como el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y de Trailer Park Proyects, un proyecto local de autogestión artística que consiste en una galería rodante en un tráiler.
Así que el Museo se mueve para llegar a la gente. El GuggenSITO está disponible para visitar comunidades y espacios públicos hasta el mes de julio. Se inflará este próximo domingo 19 de mayo a partir de las 4 de la tarde en el Museo de la Universidad de Puerto Rico en Cayey con motivo de la celebración del Día Internacional de los Museos. No pierdan la oportunidad de hablar con el artista Eder Castillo quien tiene fascinantes anécdotas sobre el proyecto. Si desea llevar el GuggenSITO a su comunidad o su actividad comuníquese con el artista Eder Castillo al 787 451-0567 o a su correo electrónico: ederbeat@yahoo.com.mx
Para conocer más sobre el GuggenSITO y ver su itinerario en PR puedes visitar la página: http://guggensito.blogspot.com/2008/01/guggensito_01.html






dejaran atrás el estrés que tanto tiempo les roba a ellos y su familia; y que se dieran permiso de DISFRUTAR y JUGAR con sus niños. Porque finalmente eso es lo que cree y promueve ESCAPE, “no hay mejor lugar para los niños que sus hogares, que sus familias, cuando en ellas reina el respeto, el amor y la DIVERSIÓN”.















en la parte de atrás del carro y a través de una bocina ubicada en un tubo al lado del carro escuchábamos la película que veíamos en una pantalla gigantesca. ¡Qué buenos recuerdos!. Cuando supe que aún existía en la Isla un auto cinema me llené de emoción, pero cuando supe que era en Arecibo, me sorprendí por estar al otro lado de la Isla para nosotros suponiendo que teníamos que hacer un largo viaje. Sin embargo hacer el viaje no fue un obstáculo para decidir ir allá. Verifiqué las tandas del cine en su página de Facebook y nos fuimos a explorar además de revivir esa experiencia que tanto disfruté de niño.
taquilla me sorprendí porque es menos de la mitad de una taquilla a los cines que acostumbramos visitar. Cuando entramos los chiquillos se impresionaron al ver la pantalla gigante blanca y buscamos un buen lugar para estacionar el carro y ver la película. Tienen además una pequeña tienda de pop corn y refrigerios. Lo más curioso es que la antigua tecnología de audio a través de un tubo es ahora un audio que puedes escuchar a través de una radio emisora que sintonizas en el radio del carro. La frecuencia es la 107.9FM. Lo más que me gusta del auto cine es que es una actividad diferente para hacer con los nenes. Para los que tienen guaguas pueden situarla en reversa y abrir la puerta trasera para acomodarse en la zona de equipaje. También pueden llevar sillas o sábanas para estar cómodos en el piso y ver la película con toda la comodidad que desees. El viaje cuesta, pero la experiencia vale la pena.













Hace mucho tiempo cuando yo era joven había una fiebre de tener los cuartos decorados con estrellas y planetas de neón que brillaban con un “blacklight” y yo fui uno de los que siguió la moda. Recordando eso decidí buscar por internet si todavía vendían las estrellas o motivos espaciales para hacer lo mismo en los cuartos de los chiquillos. Esta sería la alternativa que haría que mis chiquillos dejaran de estar metiéndose en mi cama por las noches. Llenar el techo de sus cuartos con estrellas brillantes en la oscuridad les mantendría entusiasmados y les ayudaría a quedarse a dormir en sus cuartos mientras imaginaban que el cielo estrellado estaba encima de ellos y las estrellitas iluminaban su espacio.
El proceso fue un poco difícil ya que el techo tiene textura y no permitía que el adhesivo que traen las estrellas funcionara. Tuvimos que pegar las estrellas con pega UHU, y teníamos que sostener cada estrella en el techo hasta que se secara la pega. Quedamos rendidos pero el resultado final valió la pena. Ver como todos juntos en familia nos acostamos en la cama de los chiquillos a mirar las estrellas fue un gran momento. La escena del cielo estrellado los ayuda a ejercitar su imaginación y a perderle el miedo a la oscuridad.














Es una actividad global que todo tipo de personas pueden realizar como pasatiempo y que está basada en la aventura de llegar a lugares específicos para encontrar un tesoro oculto. Esta aventura de buscar “caches”, “geocaches”, ”tesoros”, ”treasure hunt” o “geoescondite”, se realiza por medio de la identificación de unas coordenadas, pistas y datos del lugar donde se encuentra escondido el “caches” y cómo ubicarlo. El “cache” es un contenedor que cuando lo abres encuentras diferentes artículos. No todos los ”cache” son del mismo tamaño y cada persona que coloca un “cache” decide lo que va. Cada tesoro encontrado tiene una libreta o un cuaderno donde el descubridor apunta su nombre para que quede registrado (logbook) cuantas personas han encontrado el “cache”. El descubridor del “caches” puede llevarse el objeto guardado pero a cambio tiene que dejar otro de igual o mayor valor. Los objetos colocados como “caches” generalmente son de poco valor y pueden estar guardados en bolsas impermeables o en cajas. El “cache” está bien escondido y la aventura de localizarlo se convierte en un reto que a mi me remite a la imagen de los piratas que a través de un mapa llegan hacia el tesoro marcado con la X. También hay un programa (o plugin en inglés) para Google Earth que marca todos los lugares alrededor del mundo donde están ubicados los “cache”.
Sólo tener un dispositivo GPS o un teléfono móvil con GPS con la aplicación de Geocaching y una membresía gratis en
Tuve la oportunidad de que él me explicara un poco sobre cómo y dónde hacer geocaching. Nos fuimos a la plaza de Gurabo donde la aplicación indicaba que había un “caches”. Fui con Guillo para experimentar esta nueva aventura con los chiquillos y él estuvo bien pendiente de todo lo que estábamos hablando, vio el mapa en el celular y le mencioné que estábamos buscando un tesoro. Entonces abrió los ojos, se entusiasmó mucho y empezamos a buscar. Un dato curioso que me explicó Christian es que cuando se busca un ‘cache’ en lugares públicos hay que disimular nuestra búsqueda para que la curiosidad de los que observan, llamados “los muggles” no vaya a poner en riesgo el “caches”. Se llaman “muggels”(personas sin magia de la película Harry Potter), pues en este caso son personas que no saben del Geocaching y pueden descubrirlo y eliminarlo. Encontramos el “cache” bien escondido y tuvimos que explicar a varios “muggels” que estaban en la plaza que estábamos haciendo otra cosa y esperar que se movieran del lugar para sacarlo y que Christian firmara el papel de registro de firmas. A Guillo le gustó tanto la búsqueda del tesoro que quería encontrar más. El esperaba que dentro de esa cápsula hubiese un gran tesoro como ocurre en las películas, pero todos los “caches” son distintos y algunos sólo tienen un papel y un lápiz.
Puedes ser un poco creativo y añadirles pedazos de frutas al jugo para cuando estés comiendo el limber tenga otros elementos deliciosos para saborear. Puedes también crear formas congeladas con diferentes moldes, o añadir palitos de mantecados para que los niños se lo coman como una paleta. En las tiendas también puedes conseguir moldes, a nosotros nos regalaron uno con estilo de paleta de mantecado con sorbeto integrado para cuando se derrita el jugo poder aspirarlo. Prepárate para el calor y crea unos ricos limbers con tus chiquillos para que se refresquen con algo realizado en casa delicioso y nutritivo libre de colorantes, sabores artificiales y aditivos.