
Un road trip entre montañas de granito, ríos y encuentros con la naturaleza.
Nuestra aventura por California tenía varios propósitos y lugares que queríamos visitar. Ya te contamos lo que hicimos en San Francisco, pero ahora nos tocaba algo que siempre buscamos como familia: explorar la naturaleza. Así que nos fuimos de road trip hacia el Parque Nacional de Yosemite, uno de los parques naturales más famosos del mundo.
Fuimos a principios de agosto, una época en la que todos en casa podíamos viajar. Llegamos emocionados, investigando qué ver, qué senderos caminar y cuáles cascadas visitar… hasta que nos topamos con un pequeño detalle que no habíamos considerado. Las cascadas —uno de los mayores espectáculos del parque— no tenían mucha agua en esa época del año. Oops.
Resulta que la mejor temporada para ver las cascadas en todo su poder es durante la primavera, cuando el deshielo de las montañas llena los ríos y las cascadas del parque. Pero eso no nos detuvo. Yosemite es mucho más que sus cascadas. Sus montañas gigantes de granito, los amplios valles, los ríos cristalinos y las veredas rodeadas de bosques hacen que cualquier visita sea memorable.

El Parque Nacional de Yosemite está ubicado en la Sierra Nevada de California y fue establecido como parque nacional en 1890. Es famoso por sus enormes paredes de granito, sus cascadas, sus bosques de sequoias gigantes y sus paisajes naturales que parecen sacados de una postal.
El valle de Yosemite es particularmente impresionante, con iconos naturales como Half Dome y El Capitan, dos de las formaciones de granito más reconocidas del mundo. Cada año millones de visitantes llegan al parque para admirar estos paisajes que combinan naturaleza, historia y aventura.

Antes de llegar al parque investigamos un poco sobre cómo visitarlo de la mejor manera. Descubrimos que muchas personas compran el Annual Pass de los Parques Nacionales de Estados Unidos, que cuesta alrededor de 80 dólares y permite entrar durante un año a todos los parques nacionales. Nosotros decidimos comprarlo porque también queríamos visitar el Parque Nacional Sequoia, así que terminó siendo una excelente inversión.
También es importante verificar si el parque requiere reservación para entrar, ya que en temporadas de alta demanda se implementan sistemas de control de visitantes. Esta información se puede verificar en recreation.gov antes del viaje.
Dentro del valle existe un sistema de transporte gratuito conocido como Valley Shuttle, que conecta diferentes áreas del parque y ayuda a reducir el tráfico dentro del valle. Muchos visitantes estacionan su carro una sola vez y luego se mueven utilizando este sistema de autobuses o caminando entre los senderos.
Otra recomendación importante es llevar suficiente agua, meriendas y protector solar, ya que las caminatas pueden ser largas y el clima en verano puede ser bastante caluroso.

Nos hospedamos en Yosemite View Lodge, muy cerca de la entrada conocida como Arch Rock Entrance. Fue una excelente decisión porque el hotel está ubicado justo a la orilla del río Merced y rodeado de naturaleza.
El lugar tiene restaurante, tienda de souvenirs y varios espacios para descansar después de un día largo de caminata. Nuestra idea original era quedarnos dentro del parque en Curry Village, un área muy popular con cabañas estilo camping dentro del valle. Queríamos vivir esa experiencia, pero no hice la reservación con suficiente tiempo y ya estaba todo lleno. Así que aprendimos una lección importante: si quieres hospedarte dentro del parque, es mejor reservar con varios meses de anticipación.

Desde que cruzamos la entrada Arch Rock quedamos impresionados. Cada curva de la carretera revelaba un nuevo paisaje: montañas gigantes de granito, ríos cristalinos y bosques interminables. Era imposible no detenerse constantemente para observar el paisaje.
Nos paramos en varios puntos del camino porque literalmente queríamos verlo todo. Sin embargo, también sabíamos que el tiempo era limitado. Así que decidimos comenzar el recorrido bien temprano en la mañana para encontrar estacionamiento y poder recorrer la mayor parte del valle en un solo día.
Una de las primeras paradas fue Bridalveil Fall, una de las cascadas más famosas del parque y de las primeras que se ven al entrar al valle. Aunque el flujo de agua no estaba en su punto máximo durante nuestra visita, sigue siendo impresionante verla caer desde más de 180 metros de altura. El sendero para llegar es corto y accesible, con áreas rocosas y pasarelas de madera que permiten acercarse bastante a la cascada.

Luego visitamos Cook’s Meadow, uno de los lugares más fotogénicos del valle. Desde aquí se pueden apreciar vistas espectaculares de Half Dome y de las montañas que rodean el valle. Es un lugar perfecto para caminar tranquilamente, contemplar el paisaje y tomar fotografías.
Más adelante hicimos una parada en Sentinel Beach y Swinging Bridge, un área tranquila cerca del río Merced. Con el calor del verano, el agua se veía tan refrescante que casi nos metíamos al río. Es un lugar ideal para caminar, relajarse y disfrutar del paisaje natural del valle.

Uno de los miradores más impresionantes que visitamos fue Tunnel View. Desde este punto se puede ver una de las vistas más icónicas de Yosemite, donde se alinean El Capitan, Half Dome y Bridalveil Fall en un mismo paisaje panorámico. Es uno de esos lugares donde inevitablemente te detienes varios minutos simplemente a observar.
Otra parada memorable fue El Capitan Meadow. Nos estacionamos justo frente a la enorme pared de granito conocida como El Capitan, una de las formaciones más famosas de Yosemite. Nos quedamos observándola detenidamente y comenzamos a notar algo curioso: muchas personas estaban mirando hacia arriba y señalando diferentes puntos de la montaña. Al principio no entendíamos qué estaba pasando, hasta que decidimos mirar con más atención. Fue entonces cuando descubrimos pequeños puntos moviéndose lentamente en la pared de granito. ¡Eran escaladores! Desde la distancia parecían hormigas trepando por la montaña.

El Capitan es mundialmente famoso entre los escaladores por sus rutas extremadamente difíciles, y muchas de estas ascensiones requieren planificación, experiencia y permisos especiales dentro del parque. Después del viaje descubrimos el documental “Free Solo”, donde el escalador Alex Honnold logra subir El Capitan sin cuerdas ni protección. Al verlo, entendimos aún más lo impresionante que es esa montaña que estuvimos contemplando durante varios minutos.
También visitamos Glacier Point, que ofrece una de las vistas panorámicas más impresionantes del parque. Desde allí se puede observar gran parte del valle de Yosemite, incluyendo Half Dome, Vernal Fall y Nevada Fall. La sensación es como estar observando el parque desde un enorme balcón natural.

Otro de los lugares que definitivamente no puedes dejar pasar es Valley View. Este mirador ofrece una perspectiva diferente del valle de Yosemite, especialmente por la forma en que el paisaje se refleja en el río Merced. Es un spot perfecto para detenerse, respirar profundo y simplemente contemplar el paisaje. En ciertos momentos del día, particularmente por la tarde, el río crea un efecto de espejo donde se reflejan las montañas y los árboles del valle. Es uno de esos lugares que invitan a quedarse unos minutos más de lo planificado, solo para disfrutar la tranquilidad del lugar y capturar una buena fotografía.

Uno de los momentos más intensos de nuestra visita fue la caminata hacia Vernal Fall por el famoso Mist Trail. El sendero incluye escaleras empinadas de piedra y subidas bastante exigentes, pero las vistas del río Merced durante el camino hacen que todo el esfuerzo valga la pena. La caminata es relativamente corta pero empinada.
Cuando finalmente llegamos cerca de la cascada, el paisaje era impresionante. Aunque el flujo de agua no estaba en su punto máximo, poder verla de cerca fue una experiencia increíble. En ese momento Guillermo decidió darse un chapuzón en el agua fría, convirtiendo ese momento en uno de los recuerdos más divertidos del día.
Distancia: 3 millas / 4.8 km ida y vuelta | Tiempo: 2–3 horas |. Dificultad: moderada a exigente









Un lugar que dejamos pendiente
Algo que se nos pasó visitar fue Mariposa Grove, el área donde se encuentran algunos de los árboles sequoias gigantes más impresionantes del parque. Lo curioso es que pasamos dos veces por la entrada hacia esa área y aun así no nos detuvimos. Así que definitivamente queda pendiente para una próxima visita. Se los recomiendo especialmente si no logran visitar el Parque Nacional de Sequoia, que queda un poco más distante de Yosemite, ya que aquí también podrán ver estos impresionantes árboles gigantes.
Yosemite es fácilmente uno de los parques más impresionantes que hemos visitado. Aunque no vimos las cascadas en su máximo esplendor, la experiencia fue increíble.
Las montañas de granito, los senderos, el valle y la inmensidad del paisaje hacen que uno se sienta pequeño frente a la naturaleza. Puede que algún día regrese solo para ver esas cascadas bajando con toda su fuerza desde las montañas blancas de Yosemite.
Yosemite tiene algo especial. Es uno de esos lugares donde la naturaleza te recuerda lo grande que es el mundo… y lo bien que se siente explorarlo.
Otros Road Trips post relacionando:
Como cada año, en Puerto Rico cerramos oficialmente las Navidades con las tradicionales Fiestas de la Calle San Sebastián en el Viejo San Juan. Este emblemático evento cultural marca el final de la temporada festiva y reúne a miles de personas en un ambiente lleno de música, color, arte y tradición que celebra lo mejor de nuestra identidad.
En casa, siempre buscamos la manera de darnos la vuelta por este mega evento. Nuestra estrategia casi siempre es la misma: llegar bien temprano para evitar la congestión de personas que, con justa razón, abarrotan las calles del Viejo San Juan durante estos días. Más allá de las tarimas y la fiesta nocturna, nuestro interés principal suele estar en recorrer con calma los puestos de artesanías, apoyar a los artesanos locales, disfrutar de algunos espectáculos culturales, comer bien, brindar y simplemente dejarnos llevar por el ambiente. Lo normal… pero especial.

Este año, todo apunta a que las fiestas de la SanSe 2026 serán aún más concurridas de lo habitual, con la llegada de numerosos turistas y cruceros que coinciden con ese fin de semana. A esto se suma la importancia de estar atentos a la alza de casos de influenza en la Isla, por lo que la planificación y la prevención cobran un valor aún mayor, especialmente si visitas el evento en familia. Tomar medidas básicas de cuidado, estar atentos a síntomas y evaluar cuándo y cómo participar del evento se vuelve parte de la experiencia responsable.
Aun así, hay razones que hacen que esta visita tenga un significado muy especial para nosotros. Una de ellas es que Mariana estará participando por primera vez en la SanSe como artista artesana, compartiendo mesa y presentando su trabajo en uno de los eventos culturales más importantes del país. Verla dar este paso, desde la creatividad y el emprendimiento, le añade un valor emocional enorme a esta edición de las fiestas.
Aquí te comparto algunos tips curiosos para que te prepares mejor, información importante sobre las Fiestas de la Calle San Sebastián 2026 y, además, una alternativa familiar fuera del casco urbano, ideal para quienes desean vivir el espíritu cultural de estos días con un ritmo más relajado.
Cuando visitas las Fiestas de la Calle San Sebastián, especialmente en familia, menos es más, pero hay ciertos artículos que pueden marcar la diferencia entre pasarla bien o pasarla incómodo. Esta es nuestra lista básica de esenciales para llevar en una mochila pequeña y liviana:
Organiza todo con anticipación y revisa tu mochila antes de salir. Ir preparado te permite disfrutar la SanSe con más tranquilidad y enfocarte en lo realmente importante: la experiencia, la cultura y los buenos momentos en familia.
Este servicio es una excelente alternativa para quienes desean evitar la congestión vehicular, el estrés del estacionamiento y moverse de forma más segura y organizada.
📌 Importante:
Métodos de pago disponibles:
Si visitas las fiestas en familia, con niños o simplemente prefieres un plan más organizado, esta opción de transporte colectivo es una alternativa ideal para disfrutar la SanSe con mayor tranquilidad y seguridad.
Plaza Colón
Plaza de la Barandilla
Plaza del Quinto Centenario
Plaza Colón
Plaza de la Barandilla
Plaza del Quinto Centenario
Plaza Colón
Plaza de la Barandilla
Plaza del Quinto Centenario
Teatro Tapia
Plaza Colón
Plaza de la Barandilla
Plaza del Quinto Centenario
Teatro Tapia

Si visitas la SanSe en familia, especialmente con niños o adultos mayores, es buena idea ubicar estas áreas con anticipación y planificar tus recorridos tomando en cuenta estas facilidades. Un pequeño detalle que hace la experiencia mucho más llevadera.
Para más información: https://fcss.sanjuan.pr/#EVENTOS

Mientras el Viejo San Juan vibra con las tradicionales Fiestas de la Calle San Sebastián, también existen espacios donde la celebración se vive desde un ambiente más familiar, educativo y seguro. En esa misma fecha, el Jardín Botánico de la UPR se transforma en un escenario lleno de música, colores y tradiciones para que niñas y niños celebren San Sebastián a su manera.
“Los Niños Celebran San Sebastián en el Jardín Botánico UPR” es una alternativa ideal para familias que buscan disfrutar del espíritu festivo, la cultura puertorriqueña y la alegría de la SanSe en un entorno natural, sin bebidas alcohólicas, con actividades educativas, espectáculos artísticos y experiencias diseñadas especialmente para los más pequeños.
Una celebración distinta, pero con la misma energía cultural que nos une como pueblo.

El mejor regalo que recibir en esta Navidad no vino envuelto ni tenía etiqueta.
Llegó en forma de risas espontáneas, miradas cómplices y ese instante en el que te das cuenta de que el tiempo sigue pasando… pero seguimos aquí, juntos.

La Navidad tiene esa magia de detenernos un momento y recordarnos lo esencial. No lo perfecto, no lo material, sino lo real: la familia, las memorias que se siguen construyendo y el privilegio de compartir otro año más.
Entre bromas, fotos improvisadas y sonrisas auténticas, entendí que este es el regalo que quiero seguir recibiendo.
Porque al final, lo que permanece no cabe en una caja…
cabe en el corazón.
¡Feliz navidad!

En estos días festivos, nos reunimos para dar gracias a Dios por todas las bendiciones que hemos recibido y por la fortaleza que nos ha permitido seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles. Agradecemos por la perseverancia que nos impulsa a dar la milla extra, a crecer cada día y a mantenernos unidos como familia, aun cuando el tiempo trae cambios y nuevos retos.
La vida no es perfecta, pero en cada paso buscamos construir felicidad, agarrarnos de la fe y valorar los detalles que realmente importan. Hoy doy gracias a Dios por mantenernos juntos, por darnos la oportunidad de aprender, de levantarnos y de seguir caminando con amor.
Mientras tenga vida y fuerza, estaré presente para mis hijos. Ese es mi mayor compromiso y la razón por la cual me esfuerzo cada día.
También quiero agradecer a todos los que continúan acompañándonos en esta travesía familiar de PiccoloMondoPR. Su apoyo, cariño y presencia han sido parte esencial de este camino.
En este Día de Acción de Gracias, abraza a tu familia, valora cada instante y agradece por un día más de vida.
Feliz Día de Acción de Gracias 🦃
Con cariño, siempre.
José, Piccolo

Un Piccolo Trip lleno de historia, sabores y vistas impresionantes.
Regresamos a San Francisco después de varios años, esta vez con una semana para explorar no solo la ciudad, sino también dos de los parques nacionales más icónicos de California: Yosemite y Sequoia. Los días eran cortos y el itinerario ajustado, así que nos concentramos en descubrir lo esencial, disfrutar el ambiente y vivir experiencias auténticas. Algunos recorridos los hicimos en carro alquilado y otros con el popular Big Bus Tour, ideal para moverse sin estrés y aprovechar cada parada.
Sabemos que nos faltaron lugares por visitar y escenarios diferentes por descubrir… pero esa será otra excelente excusa para regresar de nuevo.
Aquí te compartimos los lugares que más disfrutamos durante nuestro Piccolo Trip 2025.






Uno de los lugares que más nos cautivó fue Chinatown, el barrio chino más antiguo de Norteamérica y uno de los más grandes fuera de Asia. Entrar por el icónico Dragon’s Gate, en la esquina de Bush y Grant Avenue, es como cruzar una frontera cultural: faroles rojos, templos, tiendas de hierbas, mercados con frutas exóticas y restaurantes donde el aroma del dim sum te invita a quedarte.
Regresamos varias veces porque el ambiente nos fascinó: su energía, su historia y sus rincones fotogénicos. Un consejo: prueba el té artesanal o los tradicionales “fortune cookies” en el Golden Gate Fortune Cookie Factory.






El corazón turístico del puerto de San Francisco. Aquí la brisa marina se mezcla con el olor a pan sourdough recién horneado y mariscos frescos. Paseamos entre tiendas y restaurantes, admirando la vista hacia la bahía y la isla de Alcatraz al fondo.
En el Pier 39, los protagonistas son los simpáticos leones marinos, que descansan perezosos sobre los muelles flotantes. Este es también un excelente punto para comprar recuerdos, probar un clam chowder en pan de masa madre y ver el atardecer sobre el Golden Gate.





El símbolo eterno de San Francisco. Cruzamos el Golden Gate Bridge en auto y nos detuvimos en el Golden Gate Bridge North Vista Point y en Battery Spencer, donde la vista es simplemente espectacular. Desde ahí, el puente rojo se recorta sobre el azul de la bahía y, si el clima lo permite, puedes ver hasta la ciudad y Alcatraz.
Eso sí, prepárate para el viento frío característico del área… ¡vale la pena por la foto perfecta!





Un escenario de ensueño que parece sacado de una película (y de hecho, lo es). Construido para la Exposición Internacional Panamá-Pacífico de 1915, el Palace of Fine Arts es uno de los lugares más fotogénicos de San Francisco.
Sus columnas y cúpulas reflejadas en el lago crean un ambiente tranquilo ideal para caminar, hacer un picnic o simplemente contemplar el arte y la arquitectura. Un oasis en medio de la ciudad.


Conducir por la famosa Lombard Street, conocida como “la calle más torcida del mundo”, fue una experiencia divertida. Con sus ocho curvas cerradas y jardines impecablemente cuidados, es uno de los lugares más filmados de la ciudad. Es mejor recorrerla temprano para evitar el tráfico y disfrutarla con calma.






Ubicada en la cima de Telegraph Hill, la Coit Tower ofrece una de las vistas panorámicas más impresionantes de San Francisco. Desde arriba, se puede admirar toda la bahía, el Golden Gate, Alcatraz y el centro de la ciudad.
En su interior también se pueden ver murales de los años 30, que representan escenas de la vida en California durante la Gran Depresión.


El corazón comercial y urbano de San Francisco. Aquí abundan las tiendas, los artistas callejeros y los cafés. Es un buen punto para iniciar un recorrido por la ciudad o simplemente observar el movimiento desde una terraza. Durante el invierno, la plaza se llena de luces y una gran pista de patinaje sobre hielo.


Las icónicas Painted Ladies son las coloridas casas victorianas del parque Alamo Square, famosas por aparecer en la serie Full House. Verlas en persona fue un “must” del viaje. Desde el parque, la vista combina las casas del siglo XIX con los rascacielos modernos al fondo, una postal clásica de San Francisco.





Pasamos por el legendario barrio Haight-Ashbury, epicentro del movimiento hippie de los años 60. Las calles están llenas de tiendas vintage, murales coloridos y cafés alternativos.
Al final de la ruta, nos encontramos con una grata sorpresa: La Parada 22, un restaurante puertorriqueño que nos transportó de inmediato a casa. Entre arroz con habichuelas, pernil y mofongo, disfrutamos de ese sabor boricua que siempre reconforta, ¡aunque estemos a miles de millas del Caribe!


Mientras recorríamos la ciudad con el tour del Big Bus, pudimos admirar la Transamerica Pyramid, uno de los rascacielos más reconocidos del skyline de San Francisco. Su forma triangular la hace única y simboliza la arquitectura moderna de la ciudad.





Moverse por San Francisco fue parte de la aventura. Combinamos el Big Bus Tour, perfecto para conocer los lugares icónicos con paradas libres (“hop-on hop-off”), con el carro de alquiler, que nos permitió explorar a nuestro ritmo.
También nos dimos el gusto de viajar en los clásicos tranvías de cable, esos que suben y bajan las empinadas calles y que son casi un símbolo viviente de la ciudad. Aunque a veces estaban llenos, logramos montarnos varias veces, disfrutando de la experiencia completa.
Adquirimos un pase de transporte que incluía guaguas, tranvías y otros medios públicos, una opción práctica si planeas moverte bastante por la ciudad.
Aunque el tiempo fue corto, pudimos disfrutar lo mejor de San Francisco: su mezcla de historia, cultura, paisajes y sabores. A los chicos les encantó especialmente Chinatown, pero cada rincón tenía su encanto particular.
Nuestra misión principal era también explorar los parques nacionales de Yosemite y Sequoia, pero esa… es otra historia que pronto les contaremos en el blog.

En nuestro viaje a California vivimos una experiencia que parecía sacada de un cuento: visitar la exhibición “Trolls: Save the Humans” del artista danés Thomas Dambo en los jardines de Filoli, un lugar histórico y natural en Woodside, cerca de San Francisco.
El recorrido es un sendero de más de una milla en medio de la naturaleza, donde aparecen gigantes de madera que parecen cobrar vida. Son seis trolls monumentales, cada uno con una personalidad distinta, creados con materiales reciclados para recordarnos el valor de cuidar la naturaleza y reutilizar lo que otros llaman “desecho”.








Durante la caminata nos encontramos con estas sorprendentes figuras:
Para nosotros fue especial porque ya habíamos conocido algunos de los trolls de Thomas Dambo en Puerto Rico, como el que se encuentra en la Isla de Culebra y en el Distrito T-Mobile en San Juan. De hecho, su primer troll en la isla fue parte del proyecto Santurce es Ley, abriendo camino para que más personas descubrieran este arte urbano convertido en legado cultural.

Hoy Dambo cuenta con más de 100 trolls alrededor del mundo, desde Europa hasta América, invitando a las familias a explorar, cuidar el planeta y dejarse llevar por la magia de lo inesperado.
La exhibición en Filoli estará disponible hasta el 10 de noviembre, y sin duda es una experiencia que recomiendo para grandes y chicos. No es solo un paseo por el bosque, sino un recordatorio creativo de que la naturaleza y el arte pueden unirse para contar historias poderosas.
Si quieres conocer más sobre el trabajo de este artista y descubrir en qué parte del mundo puedes encontrar otros trolls, visita su página oficial: Thomas Dambo
Llegar a los Filoli Gardens es parte de la aventura. Están ubicados en Woodside, California, a unas 30 millas al sur de San Francisco.
Ambos aeropuertos son buenas opciones si planificas una visita a la zona de la Bahía de San Francisco, ya que te permiten combinar este destino cultural y natural con otros puntos turísticos cercanos como San Francisco, Palo Alto o Half Moon Bay.
📍 Dirección: 86 Cañada Road, Woodside, CA 94062

Hay experiencias que van más allá del turismo. Que despiertan algo más profundo: la cultura, la memoria, el compromiso con nuestras raíces. Eso fue exactamente lo que viví en la Ruta Café con Ron, una iniciativa de Los Pleneros de la Cresta y Acción Valerosa, junto a Sofrito Tours, que transforma un simple paseo por Ciales en un viaje de identidad, sabor y esperanza.

Desde que subimos a la guagua, sabíamos que sería un día distinto. Los guías de Sofrito nos recibieron con historias, anécdotas y buena vibra. Nuestra primera parada fue en el Paseo Lineal Juan Antonio Corretjer, una antesala perfecta para entrar en sintonía con la esencia del pueblo y una vista expectacular. Después pasamos por el casco urbano de Ciales, donde vimos desde la guagua el antiguo Casino de Ciales —espacio que se busca restaurar como el futuro Centro Cultural Yerba Bruja. Aquí es donde esta ruta toma más fuerza: una parte de los ingresos de cada tour apoya esta causa comunitaria. Y eso, simplemente, toca el corazón.
Luego llegamos a Pangea, un coffee shop acogedor donde nos dieron una introducción al mundo del café puertorriqueño. Aprendimos, reímos y, por supuesto, degustamos.
Seguimos nuestra ruta hasta el restaurante Abolengo, donde la música y el ritmo tomaron protagonismo con una clase de salsa. El almuerzo allí fue un banquete de sabor local. Luego nos dirigimos a Fincafé, una parada obligatoria para los amantes del buen café.












Finalmente, cerramos en grande en Finca Cultura, un espacio que honra el arte y la comunidad. Música en vivo, con buena vista y hasta un pequeño museo dedicado a Los Pleneros de la Cresta, ese mismo grupo que escuchaste en el álbum de Bad Bunny con la canción que da nombre a esta ruta: Café con Ron.
Y sí… ¡culminamos el día con un café con ron en mano! Como dice la canción: “por la mañana café… por la tarde ron”.
Este tour no es uno cualquiera. Es un acto de amor por el pueblo, por su historia y su futuro. Es un llamado a apoyar lo nuestro, mientras se disfruta con alegría, cultura y mucho sabor.
¿Te animas a vivirlo?
Los tours salen desde Bayamón a Ciales todos los sábados y domingos, hasta el 14 de septiembre. Cada edición tiene su toque especial, con diferentes talleres y presentaciones artísticas.
Reserva tu experiencia VIP aquí: rutacafeconron.com

¿Quiénes son Los Pleneros de la Cresta?
Los Pleneros de la Cresta son un colectivo musical originario de Ciales, comprometido con preservar y promover los ritmos tradicionales puertorriqueños como la plena, la bomba y la música campesina. Su trabajo va más allá del escenario: educan, inspiran y movilizan a través de la música. Alcanzaron visibilidad internacional al participar en el álbum Un Verano Sin Ti de Bad Bunny, pero su compromiso con la cultura viene de mucho antes. Hoy, son un motor de cambio en su comunidad, utilizando su arte para generar conciencia, orgullo e impacto social.
¿Qué es Acción Valerosa?
Acción Valerosa es una organización comunitaria con sede en Ciales que impulsa proyectos de transformación social y cultural. Su misión es movilizar a la comunidad para rescatar espacios históricos, fomentar el arte, y fortalecer la identidad puertorriqueña desde las montañas. Uno de sus enfoques actuales es la restauración del antiguo Casino de Ciales para convertirlo en el Centro Cultural Yerba Bruja, un espacio dedicado al arte, la educación y la memoria colectiva. Acción Valerosa representa la valentía de soñar en grande desde lo local, con acciones que siembran futuro.

Hay fotos que capturan un instante, y otras que capturan la eternidad. Estas dos imágenes son de las segundas.
Hace más de una década, nos tiramos en la cama como si el mundo no tuviera prisa. Mariana con su sonrisa traviesa, Guillermo con los dedos en la boca, y yo, un padre joven aprendiendo a criar sin manual, solo con instinto, amor y paciencia. Esa foto quedó guardada como uno de esos recuerdos que uno no quiere que el tiempo toque.
Pero el tiempo, inevitablemente, pasa. Crecen los hijos, cambian los cuerpos, cambian las conversaciones… y un día cualquiera, sin planearlo mucho, repetimos la escena. Mismo lugar. Mismo orden. Mismo amor. Pero ahora ellos ya no caben sobre mí, sino a mi lado. Y aunque sus cuerpos cambiaron, sus almas siguen siendo los niños que acuné. Y yo, aunque tengo más arrugas y más historias, sigo siendo su papá. Su constante.
Creo que estoy en algún nivel de crianza que no sé cómo llamar. Ya les enseñé a ir al baño, a jugar con la imaginación, a descubrir y explorar la naturaleza. Les enseñé los valores esenciales, y crecimos aprendiendo juntos en cada momento. Ahora Mariana se graduó de cuarto año y ya va por su tercer año en la universidad. Guillermo acaba de graduarse de cuarto año también. Todo eso —sus logros, sus pasos— se sienten también como otro logro, otro nivel superado… para mí, como padre.
“Mientras ellos crecen, yo también aprendo a ser el padre que necesitan… en cada etapa, con cada cambio.”
Y, aunque a veces pienso que soy muy estricto con ellos, reconozco que mucho de eso viene del miedo. Miedo a que se equivoquen, a que sufran, a no poder protegerlos siempre. Pero he ido aprendiendo que parte de amarlos también es dejarlos volar, aún con el corazón en vilo.
Estar presente en sus vidas ha sido la bendición más grande que he tenido. Y si algo le pido a Dios, es salud… salud para poder verlos alcanzar sus sueños, ver sus metas logradas, y seguir acompañándolos —aunque sea desde la distancia— mientras hacen su propio camino.
Sé que ahora estarán más distantes, que la adultez los llama, que vendrán otros ritmos y prioridades. Pero estaré para ellos siempre. Mientras yo esté, y mientras pueda seguir inventando con ellos, seguiré buscando alternativas para crear memorias. No importa si son aventuras grandes o gestos pequeños. Lo que importa es no dejar de compartir el tiempo. Porque ser papá no es una etapa… es un compromiso diario de amor, comprensión y presencia.
El Día de los Padres, no celebro un rol. Celebro una historia. La nuestra
Desde que me enteré que existía, me fascinó el concepto de las camper vans. Soy de los que lleva muchos equipos a los camping trips: la guagua cargada hasta el tope de cajas, caseta, carpas, barbacoa, neverita, sillas, mesas, inodoro portátil, mattress de aires, abanicos, etc… Así que cuando ví que podía acampar con un vehículo equipado con todo eso, evitándome las complicaciones de montar y descargar el extenso cargamento de equipos me pareció una conveniencia que quería experimentar. Cuando ví que Vive La Van trajo ese estilo de camping a Puerto Rico, supe que era hora de vivirlo.
Así que decidimos planificar una aventura para despedir el 2024 y dar la bienvenida al 2025 en una camper van de Vive La Van.






Un año nuevo, una nueva forma de viajar
Nos montamos en la van llamada Frida, ideal para dos personas pero perfecta para nuestro plan familiar. Nos fuimos a despedir el año a Camping in the Paradise en Cayey, un lugar mágico con vista al sur de la isla. Los niños durmieron en una caseta, pero compartimos todos juntos adentro de la van: viendo atardeceres, el amanecer con un arcoíris, riéndonos, relajándonos. Todo estaba dentro de la van: cama con almohadas y sábanas, inodoro con ducha, cocina con fregadero, tope de hornillas, televisor, nevera eléctrica y utensilios. Acampar con toda esa comodidad nos dio más tiempo para disfrutar el ambiente y compartir. Además de salir al día siguiente de manera más fácil y rápida. Solo tuvimos que guardar la caseta donde durmieron los nenes.






El 1 de enero de la montaña a la playa
La Van Frida nos permitió viajar para acampar en un segundo lugar. Al salir de Cayey nos fuimos a una joya que encontramos en Naguabo. Un lugar escondido, perfecto para estacionar la van y simplemente existir. Esta vez los niños durmieron dentro y desayunamos frente al mar. El amanecer, la brisa, el sonido del agua… uno de esos momentos que se te quedan tatuados.






Un segundo camping sobre ruedas: escapada colaborativa con la Bronco de Vive la Van
Después de la experiencia en familia en la van Frida, seguimos explorando la experiencia de camping en otro de los vehículos de Vive La Van. Me fui con Mariel (mamá píccolo) en la Bronco, un vehículo todo terreno, más compacto, estilo overland, con caseta desplegable en el techo, nevera de camping y estufa de gas en la parte trasera, y en el exterior una cortina para ducha y uso de inodoro portátil, así como un toldo integrado para la sombra. ¡Una máquina diseñada para la aventura! Visitamos Coamo, Arroyo y otros rincones, siempre con lo esencial a la mano.








Family van: Experiencia con la van TiTo de Vive La Van
Para celebrar el cumpleaños de Mariel (mamá píccolo), decidimos vivir una nueva experiencia con Vive La Van, esta vez a bordo de la van TiTo, perfecta para 4 personas, con espacios para dormir tanto adentro como en la parte superior.
Comenzamos la aventura en la playa Sandinera en Isabela, un rincón espectacular con arrecifes, olas chocando en la orilla y aguas tranquilas ideales para bañistas y snorkeling. Disfrutamos de un día de sol, mar y arena, en un paisaje que invita a desconectarse por completo.
Luego partimos hacia Hacienda Guillermina en Ciales, donde estacionamos la van frente al río y pasamos la tarde rodeados de naturaleza. La TiTo viene equipada con todo lo necesario: BBQ, nevera portátil, utensilios, sillas, mesas, ducha y cómodos espacios para descansar. Los chicos se turnaron las áreas de dormir para experimentar cada rincón de la van.








¿Qué vehículos ofrece Vive La Van?
Cada uno con su personalidad, todos listos para explorar la isla:
¿Por qué elegir una camper van o un overland para explorar Puerto Rico?
“Me iría siempre de aventuras con los camper van de Vive La Van.”
Y lo digo con el corazón lleno de memorias. No hay comparación con dormir frente al mar, despertar en la montaña o cenar bajo un cielo estrellado… todo desde tu propio refugio sobre ruedas.
Para mí, esta fue más que una escapada: fue una forma nueva de vivir la isla, de conectar con mi familia y de experimentar lo simple de una manera extraordinaria.
Encantado de ser parte de la familia de Viva La Van.

Ever since I found out about them, I’ve been fascinated by the concept of camper vans. I’m the type of camper who loads the car with everything: boxes, tents, coolers, grills, folding chairs, tables, portable toilet, air mattresses, fans—you name it. So when I realized I could camp with a vehicle that already had all of that built in, avoiding the hassle of loading and unloading a mountain of gear, it sounded like a convenience I had to experience.
When I saw that Vive La Van had brought this camping style to Puerto Rico, I knew the time had come.
So, we decided to plan an adventure to say goodbye to 2024 and welcome 2025 in a Vive La Van camper.
New Year, New Way to Travel
We hopped into a van called Frida, ideal for two people, but perfect for our family plan. We headed to Camping Paradise in Cayey, a magical spot with views of the southern coast of the island. The kids slept in a tent outside, but we all shared time inside the van: watching sunsets, a rainbow at sunrise, laughing, relaxing. Everything we needed was in the van: a bed with pillows and sheets, a toilet and shower, a kitchen with a sink, stove, electric fridge, TV, and utensils.
Camping with that level of comfort gave us more time to enjoy the outdoors and be present with each other. Plus, packing up the next morning was so much easier—just fold the tent and go.
January 1st: From the Mountains to the Beach
Frida let us continue the trip with a second camping stop. After leaving Cayey, we found a hidden gem in Naguabo—a perfect beachfront spot to park the van and just be. This time, the kids slept inside and we had breakfast by the ocean. The sunrise, the breeze, the sound of the waves… one of those unforgettable moments that stay with you forever.
Second Camper Experience: A Collaborative Escape in the Bronco
After the family trip in Frida, I wanted to keep the camper van experience going. I went on another adventure with Mariel (a.k.a. mamá píccolo) in the Bronco, a more compact off-road overland vehicle, equipped with a rooftop tent, a camping fridge, and a gas stove in the back. On the outside, it even had a privacy curtain for showering or using a portable toilet, plus an integrated awning for shade.
A true adventure machine! We visited Coamo, Arroyo, and other hidden spots, always with the essentials at hand.
Family van: Experience with the TiTo van from Vive La Van
To celebrate Mariel’s (mamá píccolo) birthday, we decided to enjoy a new experience with Vive La Van, this time aboard the TiTo camper van, perfect for 4 people, with sleeping spaces both inside and on the rooftop.
We began our adventure at Sandinera Beach in Isabela, a stunning spot with reefs, crashing waves, and calm waters perfect for swimming and snorkeling. We spent the day soaking up the sun, sea, and sand, surrounded by a breathtaking view that makes you disconnect from everything.
Later, we headed to Hacienda Guillermina in Ciales, where we parked the van right by the river and spent the afternoon surrounded by nature. The TiTo comes fully equipped with everything you need: BBQ grill, portable fridge, cooking utensils, chairs, tables, shower, and comfortable sleeping areas. The kids took turns sleeping in different spots to enjoy each part of the van’s setup.
What Camper Vans Does Vive La Van Offer?
Each one has its own personality, and they’re all ready to explore the island:
Why Choose a Camper Van or Overland Vehicle to Explore Puerto Rico?
“I would go on every adventure with Vive La Van’s camper vans.”
And I mean it from the heart. There’s nothing like sleeping by the ocean, waking up in the mountains, or having dinner under the stars… all from your own rolling refuge.
For me, this was more than a getaway—it was a new way to experience the island, to connect with my family, and to live the simple things in an extraordinary way.

Tuve la oportunidad de asistir a la gran reapertura del remodelado cine Caribbean Cinemas VIP en Plaza Guaynabo, ¡y fue toda una experiencia! Desde que llegas, te reciben con alfombra roja y barra de bebidas —entre vinos, cervezas y mucha buena vibra— y desde ahí empieza lo nuevo.
El cine mantiene su icónica temática submarina con el lema “Sumérgete a la nueva experiencia”, pero ahora está totalmente renovado: máquinas digitales para comprar boletos, y una moderna barra con el restaurante Victor’s Kitchen & Bar, ideal para disfrutar entremeses y tragos antes o después de tu función. Lo vi como el lugar perfecto para que los adultos se relajen mientras esperan a que sus familiares o hij@s salgan del cine.









También visité el nuevo Game Room, más amplio y con juegos actualizados, incluyendo unos divertidos carritos locos que seguro serán el hit entre los niños.
Durante la noche, hubo corte de cinta a cargo de Robert Carrady, presidente de Caribbean Cinemas, y después pudimos escoger una película para probar la experiencia en las nuevas salas CXC. Yo opté por ver Misión Imposible y, honestamente, ¡se vio espectacular! Las salas cuentan con butacas numeradas súper cómodas, sonido envolvente Dolby Atmos y pantallas enormes con proyección láser 4K.
Y no puedo dejar de mencionar la nueva sala CineKids, pensada especialmente para los más pequeños. Es una sala llena de color, juegos y diversión, con un enorme tobogán de unos 20 pies, obstáculos, pasadizos ¡y hasta un playground justo frente a la pantalla!

Esto parece que es solo el comienzo de lo que promete ser una nueva era para Caribbean Cinemas: un espacio moderno, inmersivo y perfecto para compartir en familia o con amigos. ¡No es solo ir al cine, es vivir una experiencia completa!
Para más info y ver la cartelera, visita: http://www.caribbeancinemas.com