YA ESTÁN CRECIENDO

COMO PASA EL TIEMPO

Fueron 5 años que pude disfrutar a mis chiquillos en su etapa de crecimiento hasta su ingreso en la escuela debido a que me quedé en el hogar cuidándolos , uno de los beneficios de mi turno nocturno de trabajo. Primero fue Mariana (n. 2005) y al principio no fue fácil, pero me sentía orgulloso de poder estar presente en los momentos más importantes de su desarrollo. Le enseñé ir al baño, a ponerse la ropita y a dibujar. Entonces llegó el nene Guillermo Andrés (n. 2007) y pensé que iba hacer mucho trabajo para mi, y lo fue pero me gustaba. La experiencia con Mariana me ayudó a trabajar mucho mejor con el nene.  Yo los criaba por el día y mi esposa por la noche. Entre hacer y darles comida y cambiarle los pañales empezó el entretenimiento con la imaginación, de Mr. Mom a Super Papá entonces nació PICCOLOMONDOpr.

FELIZ Y TRISTREMy kids

Tuve la bendición del mundo de poder criar a mis hijos y mandarlos para la escuela a que aprendan cosas nuevas. Pero ellos también aprendieron muchas cosas de mi. Les enseñé a nadar, dibujar, explorar y que fueran independientes en su decisiones, jugar con la imaginación y compartir en familia.  Cuando este pasado mes de agosto ya los dos se fueron a la escuela experimenté el sentimiento del llamado nido vacío que experimentan los padres cuando sus hijos adultos se van de la casa.  Sólo los veo unos segundos en la mañana cuando estoy durmiendo y abro mis ojos para recibir sus besos antes de salir a la escuela y cuando regreso de trabajar y los veo dormidos.  Ahora es muy poco el tiempo que estoy con ellos. Cada momento que paso con ellos, en promedio 12 horas a la semana trato de hacer alguna actividad con ellos, para dejarles saber que estoy aquí, que los amo y que me hacen falta, incluyendo a mi esposa.

DOMINGO A LUNES

Que difícil es después de un fin semana o un día feriado regresar a las labores al siguiente día. Pues mas difícil es para el chiquillo (Guillo). Se le ha hecho un poco complicado adaptarse a la rutina. Todos los lunes no quiere ir a la escuela, quiere seguir descansando o quedarse en la casa con papá. Pero esto es al principio, en lo que se adapta a la rutina después va a ser mas fácil.

SACRIFICIOS

A veces hay que poner en una balanza lo que es lo más importante en tu vida y lograr un equilibrio entre el trabajo que tenemos y el tiempo con la familia.  Verdaderamente para los que trabajamos ocho horas durante cinco días es un sacrificio. Por eso cada instante, cada minuto que pasamos con nuestros hijos debe ser un instante gratificante; el tiempo que no estamos con ellos se compensa con los juegos, las cosquillas, los chistes, las conversaciones, los inventos y la aventura. Espero que reflexionemos sobre cuán importante es dedicarle nuestro tiempo a nuestros hijos, estamos ayudándoles a apreciar el valor de la familia que tan vulnerable se encuentra en estos tiempos y que es el valor más preciado de una sociedad.
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